*** lIstEn tO: ***
1 - calmer song - unisex
2 - pop songs your new boyfriend's too stupid to know about - tullycraft
3 - be your baby - talulah gosh
4 - you make my head explode - the groovy little numbers
5 - hott date - the gossip
6 - queen b - marine research
7 - audrey's eyes - velocity girl
8 - everyone else is evolving - chappaquiddick skyline
9 - baby hand - bionic systems go
10 - look in your eyes - da capo
11 - lucky you - lightning seeds
*** ReQuEsT ViDeOs: ***
- Elastica: stutter
- Madonna: material girl
- Garbage: androgyny
- Cindy Lauper: time after time
Ya estamos en otoño. Las hojas se caen como el pelo de la cabeza... Así que usad anti-caida Lasvi, el mejor crecepelo hasta el momento. Este no es un anuncio de un medicamento, para más información consulte con shadyy.
copyright 2003 [+ O -]
shadyy S.A.
Llevo ya una copa de más, aquí en La Sed Mortal, cuando entra Dodó. Y yo no me muevo de aquí, y aun así habré de llegar a la conclusión de que no hay un ser más culpable que yo ni lo habrá- sobre la tierra. Y empiezo a pedir así:
Por las cosas que siento y por aquellas que odio sentir;
por mi mala cabeza;
porque mi calavera, ella, no dejará de reír;
por las lunas nuevas;
por las cosas revueltas que dan vueltas dentro de mí;
por seis años de penas
y por cosas que ni tan siquiera me atrevo a decir;
perdón por mis pies siempre fríos;
por la noche pasada, y por la otra, y por aquella también;
perdón por el Gran Sinsentido;
por querer comprenderlo y, sobre todo, por no comprender...
Perdón.
Y Dodó me observa, y yo le oigo rezar así:
-Perdón por existir".
Y amablemente invito a una copa a Dodó, y él me cuenta que incluso los perros se ponen tristes después de eyacular. Después, salimos agarrados de La Sed Mortal, y es entonces cuando puedo jurar que no hay un ser más culpable que yo ni lo habrá- sobre la tierra. Y
por dos mil años de cristiandad;
por tener la osadía de alimentarme y de respirar;
por los superdotados;
por el hombre tripudo y por la liberación sexual;
por el circo italiano;
por el viejo que agita una servilleta al hablar
y me jura y perjura que en ella
ha resuelto el misterio de la Santísima Trinidad;
perdón por la gente moderna;
porque corro el peligro de mirarme y perder la razón;
¡perdón, por el amor de Dios!;
por la gran decadencia de una vida pidiendo perdón;
perdón por los cuatro elementos;
por la tierra y el agua y el fuego y la polución;
perdón por todos mi lamentos;
por Dodó y, en fin, os pido por esta canción...
Perdón.
Y os miro a los labios, y a todos oigo pedir
perdón por existir.
No tenía hambre pero me compre un bocadillo vegetal. Mi comida habitual era el tabaco, el vozka y el chocolate, todos sustitutos de la compañía humana. Quién quiere hablar con alguien con quien corres el peligro de que te conteste si puedes hablar sola con un vaso lleno de líquido y luego meterte en la cama con una caja llena de bombones que son mucho más agradecidos que el mejor amante del mundo. Los bombones nunca te abandonan por la mañana y dejan las sábanas frías, siempre te quedas con el envoltorio entre las manos, siempre te queda su sabor en la boca, nunca se dan la vuelta cuando todo se termina, siempre puedes tenerlo entre tus manos. El chocolate es más fuerte que el amor, aunque dura menos, pero siempre puedes repetir. Es dulce como el amor o a veces lleva más cacao y resulta amargo, el amor también se torna amargo cuando es verdadero, como el buen chocolate, como las cosas auténticas; siempre te dejan un poso amargo en la lengua. Siempre hay más chocolate en el super, el amor no se compra, el chocolate si, esa es la única verdad. Sólo por eso el amor es más verdadero que el chocolate. Los besos se pueden robar, los bombones también, pero siempre se te queda una cara más feliz, o de idiota, según se mire, si te roban un beso que un bombón. La pena es que la gente prefiere robar cuadros de Van Gogh que besos a desconocidos. El amor nunca puedes comprarlo en el super y no va en diferentes formatos dependiendo de tu apetito. Caja grande para el fin de semana, pequeños packs para el autobús, rellenos de licor para ocasiones especiales, de almendras o nueces a media tarde. Las cosas siempre están mal repartidas. Nunca se adecuan del todo al consumidor. [...]
Saco un billete para el metro. El metro tiene vida hasta en las puertas de entrada y de salida, con cada mirada esquiva, con cada mechón de pelo o con cada roce en un hombro. Todo tiene un olor específico, un aire determinado; una fragancia ante la cual no puedes más que cerrar los ojos y dejarte llevar; y entonces te mareas, te desconcentras ante tantos elementos vivos, tanto sufrimiento, tanta alegría, tantas dudas y tantos sueños y no puedes hacer otra cosa que huir. Llevaba tres minutos en el metro y mis manos ya empezaban a sudar, es lo que siempre me pasa, no puedo alcanzar a ver todo lo que pasa delante de mi, no puedo descifrar tantos ojos que me miran y empiezo a mover las pupilas nerviosas de un lado a otro, escuchando susurros, conversaciones de las que entiendo la mitad. Mujeres que hablan de los problemas con sus maridos, del precio de las lechugas, del detergente, de las notas de sus hijos o del precio de la gasolina. Y empiezo a pensar que en mi nevera no hay ni lechugas, ni maridos en la cama ni hijos en el colegio que tenga que recoger, mi casa ni siquiera tiene garaje!!!, son sólo 40 metros cuadrados de un cuchitril lleno de libros, archivadores con fotos, listas de libros que algún día soñaba con poder comprar, paquetes de tabaco que se amontonan en la mesilla de noche y cds esparcidos por las mesas y tazas de café encima de la mesa de la cocina... De repente siempre tengo que bajar del metro dos paradas antes de la que tenía previsto y encender a toda prisa un cigarrillo (y con las prisas termino quemándome un dedo) y mientras, para recobrar la tranquilidad de un día raro que empezó con una sala de hospital medio vacía me paro en el quiosco a ver portadas de revistas que venden felicidad por unos cuantos euros.
Llegué a casa y me tumbé en la cama, mejor dicho me tiré literalmente en la cama. No quite la cubierta, ni la manta de cuadros, sólo me tumbé, cerré los ojos y me imaginé que todo era oscuridad y que en esa oscuridad estaba yo sola y nadie me molestaba ni me preguntaba que hacía ahí. Notaba las pupilas moviéndose angustiadas debajo de los párpados, intentando vislumbrar una gota de luz, algo que se colara entre las persianas de los ojos, algo que les diera una minina pista de lo que había entre la penumbra, pero no me importaba estar en el limbo o estar en una cueva, estaba sola o quizás acompañada, ni lo sabía ni me interesaba, sólo quería que el ruido de los coches se parara, que las sirenas de las ambulancias se convirtieran en pianos de juguete, que los gritos de la gente en la calle fueran las notas que salían de la garganta de María Callas antes de que muriera con las manos entre un libro después de torturarse durante toda una vida y haber sido engañada por el único hombre al que había amado, de haber perdido lo único que deseaba, un hijo y el mundo la hubiera olvidado, todo en ese mismo orden. Entre esa oscuridad imaginaba que el sol se convertía en llamas y que devoraba a todos los que alcanzaba con su fuego y el mundo se extinguía entre destellos y brillos mientras los únicos testigos de todo eran las estrellas mirándonos desde el universo con una orquesta entonando la Walkiria de Wagner que despidiese al mundo del mundo de todas sus atrocidades. Soñaba que la tierra se abría y me tragaba entera, como la boca de una enorme tarántula y me convertía en una telaraña infinita de recuerdos y dolores, de agujas clavadas en ovillos de lana, de astillas que han perdido el tronco de madera de donde salieron.
I was never faithful#
And I was never one to trust
#
Borderlining schizo#
And guaranteed to cause a fuss#
I was never loyal#
Except to my own pleasure zone#
I'm forever black-eyed#
A product of a broken home
I was never faithful#
And I was never one to trust#
Borderline bipolar#
Forever biting on your nuts#
I was never grateful#
That's why I spend my days alone#
I'm forever black-eyed#
A product of a broken home (Broken home)#
Black-eyed...
Black-eyed...
Black-eyed...
I was never faithful#
And I was never one to trust#
Borderlining schizo#
And guaranteed to cause a fuss#
I was never loyal#
Except to my own pleasure zone#
I'm forever black-eyed#
A product of a broken home (Broken home)#