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*** Thursday, May. 01, 2003 - 01:38***
"Amor en la calle", así se titulaba el reportaje de esta noche de documentos tv. Hablaba de gente muy normal, demasiado normal desgraciadamente. Rosa Zaragoza vive en el barrio de la Merced, uno de los más peligrosos de México. Su madre murió cuando sólo tenía 7 años y tuvo que ponerse a trabajar en un bar limpiándo mesas y fregando platos para conseguir dinero para sus hermanos, su abuela y su padre. Cuando todavía no había cumplido los 8 años 3 policías preventivos se la llevaron, la violaron en un callejón y la encerraron en una pensión durante un mes mientras veían si vivía o se moría (porque la tuvieron que coser de arriba a abajo) y que hacían con ella ahora que se habían apiadado de ella. Al final se salvó y decidieron obligarla a protituirse (podía llegar a atender 50 clientes al día y tan sólo era una niña, por eso , además, tenía más clientes...) bajo la amenaza de hacerle daño a su familia. Intentó suicidarse con un pasador del pelo porque era lo único que tenía cerca porque la habitación estaba vacía pero tampoco tenía derecho a eso, ni a eso ni a nada. Desde entonces cuando terminaba de trabajar la ataban de pies y manos a la cama para que no se pudiera hacer daño. A los 13 años tuvo a su primer hijo. Entre los 13 y los 14 años la obligaron a ejercer la prostitución en una zona controlada por la policia y la mafia donde todos sacaban dinero extra a base de cobrarles impuestos extras a las prostitutas. Rosa no tenía dinero, todo se lo quedaban sus 'padrones' y si los denunciaba su familia pagaría las consecuencias así que terminaba noche si, noche también, en los calabozos de comisaría a golpetazos. Luego su abuela tenía que pagar la fianza y uno de los policias preventivos se hacía pasar por su marido... Un hombre se ofreció a pagarles a los policias y liberarla, decía que algún día se casaría con ella. Es el padre de 6 de sus 8 hijos. Jamás se casó con ella. 
Rosa empezó a interesarse por las prostitutas del barrio, por intentar que alguien cuidará de sus hijos mientras ellas trabajaban (al final consiguió que formaran un centro de día para eso), enseñándoles a utilizar preservativos, dándoles algunos consejos sobre transmisión de enfermedaddes sexuales y animándolas día a día. Entonces empezó a recibir amenazas. Rosa lee el futuro en las claras de los huevos cuando los parte dentro de un vaso de agua. Los huevos no decían nada bueno. Ella se lo contaba a su madre cuando le llevaba flores al cementerio. No quería seguir llevando esa vida pero tenía que seguir adelante con sus hijos. Su nuera Angélica también era postituta, pero desde hacía poco, tenía que darle de comer a sus hijos también, la historia parecía que se repetía y las dos tenían miedo. Una noche Rosa fue nuevamente violada y apaleada. Lo denunció y las amenazas aumentaron. Sus hijos decidieron bautizar a los nietos de Rosa porque ella temía que el día menos pensado la matarán. Al final decidió unir a todas las protitutas del barrio y hacer valer sus derechos. El gobierno decía que las protituas no existían en México pero ellas cada noche aguantaban insultos, golpetazos y aun así tenían que sonreír o no les pagaban. Los medios de comunicación parecía que se hacían eco del asunto hasta que tres coches de la policia enrrollaron con una manta a Rosa una noche mientras trabajaba y la violaron, la apalearon y la hirieron. En el hospital pidió que el cura le diera los santos sacramentos, sabía que se iba a morir. Al final no fue así. Cuando salió del hospital la juzgaron y la encerraron el la cárcel por proxenitismo, mientras Angelica tenía que seguir prostituyéndose para traer comida a casa. El productor del reportaje de documentos tv consiguió reunir el dinero suficiente para sacar a Rosa de la cárcel después de que ésta ya hubiera cumplido un año de condena. Actualmente Angélica trabaja en el centro de día para madres prostitutas. Rosa esta viva y sigue en México. 
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